Memoria del proyecto para ‘proyecto pictórico’

Redundancias aparte, y una vez finalizado mi proyecto (para clase, porque en realidad eso sigue y sigue…), me decido a exponer sobre qué trataba el trabajo que nos mandaron al principio del cuatrimestre.

El día que nos comunicó la profesora lo que había que hacer, apareció con una caja llena de sobres. En cada sobre, encontraríamos un objeto y un texto. El reto consistía en representar el objeto conforme a esa frase, para aquellos que no tuvieran ideas sobre qué hacer para el proyecto. Podíamos, pues, dejarlo o tomarlo según fuera necesario.

Yo recibí un sobre con un terrón de azúcar y un texto que rezaba: “No debemos sentar un precedente”.

Por todos es bien sabido que no soy yo alguien precisamente que carezca de ideas y soporte que le digan lo que hacer. Pese a todo, me pareció divertido el reto, dado lo difícil de asociar un terrón de azúcar a mi frase, ciertamente. La maestra nos traía libros geniales de autores para despabilarnos y aportarnos lucidez a la hora de pensar en nuestro proyecto. El resultado: Ni un solo alumno ha hecho algo parecido al otro, para satisfacción de todos; ha sido increíble (y bastante raro dada la naturaleza humana).

Decidí representar acciones que no debieran tomarse como ejemplo, pero cambié el aspecto de representar el objeto (obviamente, no iba a poner a un terrón de azúcar cometiendo actos viles e ideas así de dispares); por la idea que el objeto transmite. Con el azúcar tal tarea era terriblemente fácil: La dulzura es la idea del azúcar. Ése es su motivo para existir.

Así que comencé a hacer primero bocetos sobre el terrón (tedioso y aburrido) hasta que las verdaderas ideas me llegasen. No tardaron en aparecer, justo en mitad de clase, mientras los otros compañeros andaban por aquí y por allá, trabajando unos, esotros no. Para la primera entrega, hice séis cuadros en formato A2 (aproximadamente), en papel de acuarela, y utilizando precisamente acuarela para pintarlos. Las líneas que aparecen en todos ellos están realizadas con pintura acrílica y pincel de los números 1 y 4, así como un estilógrafo de 0.05 centímetros de grosor de punta.

Tras finalizarlos, decidí acudir al laboratorio de imagen de la facultad para reproducirlos mediante plotter (sin alterar el tamaño, ni retoques, simplemente por quitar el combamiento que tiene el papel al haber pintado. Al ser copias, se mantendrían rectos).

En lo que al color se refiere, cualquiera que me conozca sabe que no soy de colores salvo los que salen del bote, tal cual. Prefiero el blanco, el negro y un poco de rojo o azul. De ahí que mis maestros odien que no mezcle ni ponga esos grises ni terciarios que dan la impresión al cuadro de estar lleno de porquería, en lugar de brillar por sí mismo.

Utilizando a una mujer rubia de largos cabellos y un lecho de rosas, expresé la idea de la mujer muerta (algo que me produce terror), toda ella, ya de por sí dulce, aún en su muerte; sobre las rosas, que, ya de por sí, son dulces y terribles (la requemada metáfora de las espinas, me temo). Lo del objeto que porta… Simplemente porque me gustan los adornos y joyas acompañando a la mujer (como a todo artista masculino heterosexual), y porque ayudan a crear relaciones compositivas, básicamente.

Mujer sobre rosas

Primero de la entrega

En el segundo, ya presenté el momento en que muere. Tiene su historia. El hombre que aparece ataviado de nobles vestiduras, es quien pone fin a la vida de la joven. Planteo que ella no se resiste, salvo que se mantiene tranquila, pues así transmite una idea terrorífica: Que ella le pide a él que lo haga. De ahí que el caballero mantenga cerrado el único ojo que tiene libre (el otro tapado por un monóculo inspirado en la joya del primer trabajo). He ahí pues, otra escena dulce y a la par terrible.

Sacrificio voluntario

Segundo de la entrega

Para el tercero, la misma idea del anterior, pero con otro enfoque. No aparece el rostro de ningún personaje, es más suelto y con mayor movimiento.

Sacrificio voluntario 2

Tercero de la entrega

En los cuarto y quinto trabajos, simplemente mostré a la joven de nuevo, pero de perspectivas diferentes. En el primero aparecen de nuevo esos adornos, y genero un volúmen que equilibra la composición gracias a ellas, los cabellos de la chica y sus vestiduras. Las manos, el cuello, la cabeza, todo lo coloco para crear relaciones entre unas partes y otras del cuadro. Este cuadro me gustó e hice otro parecido para entregárselo al profesor de pintura, el cual también mandó un proyecto para el que también saco tiempo de donde puedo para trabajar.

Dormida

Cuarto de la entrega

La composición de este me funcionaba de tal modo que mis compañeros probaron a colocarlo boca abajo, de lado, y demás, y seguía funcionando. El caso es que crea tanto relaciones entre unas partes y otras, tanto por color, como por la línea y el plano que utilizo. A la par, sigue incorporando la dulzura con la bella dama, y el terror, lo que no debe repetirse, al aparecer muerta y ensangrentada.

dormida 2

Quinto de la entrega

Para el último de la primera entrega, decidí apartarme un tiempo de cabellos rubios y largos, y de su tema, para hacer una geisha, o algo similar. La presenté como aparece, tras mirar peinados de geishas en libros y en el bello largometraje Memorias de una Geisha, basado en la obra del mismo título de Arthur Golden. Represento a la mujer que, tras haber perdido a su amado en la Segunda Guerra Mundial, decide quitarse la vida.

Lo hace en mitad de una de las fiestas en salas de té donde iban las geishas a amenizar. Aparece con su maquillaje, pues había reunido a todos sus conocidos y no quería ir mal presentada. Su pose es serena, pues no duda un momento en realizar su acción, ya que, sin amor, nada queda en esta vida para querer vivirla.

Es dulce, y terrible a mi gusto, que una hermosura tal se vaya a extinguir. Es el trabajo que más ha gustado en clase (y a mí personalmente) tanto por la composición, como por los colores, la línea y demás.

Geisha

Sexto de la entrega

Hubo una segunda entrega, y tenía algunos preparados (tres, para ser exactos, ya acabados, y de tamaño superior a lo pedido), de modo que la profesora decidió que simplemente se los enseñase, y me pusiese a trabajar ya en la entrega final, para la cual no he parado incluso después de escribir este texto.

El primero que hice, lo ambienté en el videojuego Metal Gear Solid. Concretamente en dos de sus personajes: Solidus Snake y Raiden. El estilo es más cartoon, y desproporciono adrede para mantener la composición equilibrada, por lo dificultoso que es por la postura de los personajes.

En cuanto al rostro del niño, dijo la profesora que era incorrecto porque parecía una niña. Pues bien… Como dije: “Eso es porque no sabes quién es Raiden. Si pareciera un chico, estaría mal hecho”.

A la gente le sienta mal que uses personajes existentes para hacer tus trabajos, tomándolo como un “no ser capaz de crear tus personajes”. En realidad, nada más lejos de la verdad en mi caso. Si pinto a Solidus y a Raiden, es porque forman parte de mi multitud de ídolos, y digo que son ellos, no digo que son otros personajes y que los he inventado yo.

Lo hago como un tributo a mis ídolos desde la infancia, para quien disfrute haciéndose el listo conmigo. Artistas que usan personajes ya creados sin ser esto nada malo, los hay a cientos, mejores o peores, y en muchos casos, se agradece que dibujen esos personajes con otro estilo diferente al original; tal como me han dicho a mí con Saint Seiya, pues los he dotado de mayor realismo que los originales. Si nos metemos con artistas que han utilizado rostros ya existentes… Parta un rayo a Tiziano por utilizar siempre la misma modelo femenina en casi todas sus obras, verdaderamente. Y ni que hablar de la cantidad de artistas que han retratado a grandes personajes como Julio César o Napoleón por ser sus ídolos…

Solidus con Raiden joven

Solidus Snake con el joven Raiden (Jack)

El cuadro muestra tanto la robustez de Solidus, como la fragilidad de Raiden, ayudándome a mostrar el terror del uso de niños soldado en los ejércitos, a la par que mostrando una imagen dulce tanto en el propio niño, como en la camaradería que hay entre ambos. En realidad el brazo de Solidus con la espada iba hacia abajo, pero pensé en modificarlo para proporcionar relación gracias a la línea de la espada y el arco de su brazo. También hay interacción entre la hierba y los arbustos; entre los brazos de los personajes, en sus rostros y hasta en sus piernas.

Este otro también lo hice ambientado en Metal Gear Solid (la saga da buenos momentos para ser representados, ciertamente). En este aparece el legendario Solid Snake en el momento en que ha disparado a Sniper Wolf a petición de esta. La sujeta alguien que se quedó prendada de ella: Otacon (Hal Emmerich) y que presencia la escena viendo cómo un héroe a quien admira se ve forzado a liquidar a su querida francotiradora. A Snake le vemos el rostro, tan impávido como casi siempre, mostrando su desgana. De Sniper Wolf vemos su cabello y su cabeza, y a Otacon lo vislumbramos de espaldas sosteniendo a Sniper Wolf.

Ha habido algunos avispados que creían que había copiado el estilo de los artistas de Metal Gear, pero, para aquellos con ojos que funcionen así como cerebro cuyas conexiones sinápticas vayan bien sincronizadas, dejo aquí una fotografía de mi cuadro, y otra del artista original de Metal Gear Solid: Yoji Shinkawa.

Sniper Wolf

Mi Snake

Snake Original

Snake original de Yoji Shinkawa

Pensé también en presentar un Richter Belmont que estaba terminando, aunque en formato más pequeño. Como me gustó cómo quedó, decidí llevarlo a clase. Es Richter Belmont tal como aparece (más o menos, ya que no tuve el modelo en el momento de hacerlo) en el Castlevania: The Dracula X Chronicles, de PSP. También terminé un Radamanthys de Wyvern utilizando mi figura Myth Cloth de Saint Seiya como modelo (y cambiando bastantes cosillas). Ambos trabajos ya se encuentran en mi pared colgados, pues, como pósters, han funcionado bien. También terminé una acuarela en la que aparecían dos personajes que manejé en World of Warcraft en los tiempos en que tenía tiempo libre y vida aparte de la facultad, y jugaba. Al lado de mi escultura de Illidan han ido a parar.

Richter Belmont

Richter Belmont

Radamanthys

Radamanthys de Wyvern, espectro de Hades y uno
de los tres jueces infernales.

Virion y Sah�na

Virion y Sahína

Finalmente, realicé el trabajo final con la valquiria que ya mostré en el artículo anterior. Como no pareció gustarle demasiado a la maestra, decidí sugerirle que me dejase hacer unas cuantas páginas en formato cómic, para poder enseñarle lo que de verdad me gusta hacer. Pese a que he tenido apenas tres días entre viajes de ciudad a otra y los trabajos para otras asignaturas, he logrado tanto hacer los bocetos necesarios, como los diseños de personajes, armas, vestuarios, y demás elementos.

Entre los personajes aparece una especie de espadachín occidental aderezado a la japonesa, una extraña mujer encapuchada y con cierto carácter, un ninja decente, inspirado por el actor japonés, Ken Watanabe, y hasta un noble escocés inspirado en el mismísimo Sean Connery.

Tengo pensado en el futuro utilizar el perosnaje del sacerdote basándome en algunas facciones de Al Pacino, así como muchos más personajes, inspirados algunos de ellos quizás (que no calcados, y ojo a las fotos que de cada uno pongo) en actores y actrices tales como Oded Fehr, Rachel Weisz, Harrison Ford, Bruce Willis (a quien convertiré en alguien parecido al Capitán Price de Call of Duty), Natalie Portman (quien, por supuesto, será la novia de mi protagonista), Cate Blanchett (a quien quiero dar un papel muy de mujer importante), Charlton Heston, Christopher Lee (de “villano”, por supuesto), Antonio Banderas, Steve Buscemi, Christina Ricci, Ewan McGregor, Samuel L. Jackson, Liam Neeson, Ian McDiarmid, Brendan Fraser, Kate Beckinsale, Humphrey Bogart, Viggo Mortensen (este, por supuesto, ya ha sido héroe varias veces, pero repetirá), Carrie Fisher, Keira Knightley (a quien agregaré esos kilos que tanto le faltan últimamente) y algunos más que ya se me irán ocurriendo, pasando por el mismísimo Hugh Laurie (quien no sólo es bueno haciendo del doctor Gregory House. No debe nadie perderse Dueños de la calle, donde actúa también). De la elección de tal persona para tal personaje, ya me iré encargando al ir haciendo pruebas con cada uno para ver cuál se ajusta más físicamente a cada personaje, y con ayuda de mis conocidos, por quien les gustaría más ver encarnándolo.

Esta técnica de utilizar actores y fotografías con personas reales, te ayuda bastante a crear facciones creíbles, y además, lo hago porque cada actor es quien me gustaría que interpretara a ese personaje si mi cómic fuera un largometraje, para qué engañarnos. Técnica, por cierto, muy utilizada por artistas japoneses, para dotar a las expresiones de sus personajes de mayor naturalidad.

Hay quienes prefieren inventarse las caras, haciéndolas repetitivas finalmente, y otros prefieren copiar los rasgos de personajes como el frutero de la esquina o la prostituta de tal o cual sitio. Yo, pudiendo elegir, prefiero utilizar ídolos del séptimo arte, caras ya expertas precisamente en expresar emociones de manera convincente para el público general, pues tal es su trabajo. Y para ver sus expresiones, nada más fácil que sentarse y ponerse a ver la televisión o un DVD (salvo en casos de “actores” inexpresivos, como Chuck Norris o Steven Seagal, aunque luego sean verdaderos expertos en artes marciales, claro).

Once son las páginas que logré terminar. Me gustó tanto el cariz que tomaba el cómic que he decidido seguir su historia por mi cuenta este verano con más tranquilidad. Dejo aquí las once páginas que he terminado para ser presentadas a la profesora.

El cómic tal cual lo he terminado. Podemos
llamarlo...: "Capítulo piloto"

Un saludo a todos mis lectores y espero poder tomarme un buen descanso para volver a disfrutar un poco de la juventud. Y por cierto, que ya me han preguntado que quién ha hecho las fotos que tengo en los laterales de la página. Pues bien, la cabecera es una obra de Ashley Wood, así como algunos de los laterales. También he colocado ilustraciones de Yoji Shinkawa, así como fotografías de los modelos finales de distintos videojuegos de la saga Metal Gear y una fotografía de mi escultura de Solid Snake.

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1 comentario

  1. Si no te dan la matrícula de honor, te juro por Crom que formo un commando y prendo fuego a tu facultad y ya de paso a la mía. Por cierto gran comics el que has hecho, todo una joya. Para lo de decirte actor/personaje cuenta conmigo, que molaría tener un Lee Marvin y un John Wayne por ahí también.

    Un abrazo amigo


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